13 de Agosto, 2007

Me habría gustado empezar aportando el relato de mis vivencias, ¡pero han sido tantas, tan bonitas y entrañables que no encuentro palabras para ello¡.

Vivimos en un mundo cargado de tragedias, lleno de noticias malas. Desayunamos, cada mañana, con telediarios e informativos terribles. Mientras las cosas no nos atañen muy directamente, miramos los toros desde la barrera y repetimos “qué horror” casi como un latiguillo. Nos hemos acostumbrado. El periódico, la televisión y la radio nos ponen al día: bombas, hambre, matanzas, atracos, violaciones, enfermedad, muerte…Y nos sentimos mejor convenciéndonos a nosotros mismos de que “no se puede hacer nada”…

Si las noticias espantosas nos sacuden, todo lo relacionado con la infancia nos sacude con más fuerza. Hay algo dentro de nosotros que se niega a aceptar el dolor en un niño. En su libro Los ángeles perdidos Manu Leguineche nos habla de un niño que escribe una carta: “Querido Dios, si tú y yo nos encontrásemos, te enseñaría las cosas del mundo que podrías cambiar”…

Antoine de Saint Exupéry , ese extraordinario escritor autor de El Principito contesto  a una periodista: “¿ De donde soy? Soy de mi infancia”.

¡ Cuántos niños no son de su infancia…! Nunca la tuvieron, la desconocen. Son niños viejos. Niños del hambre, de la enfermedad, de la soledad, del dolor, de la desesperanza, del trabajo infantil

Y, en medio de tanto caos, aparecen nuestros maravillosos voluntarios dispuestos a ayudar a esos niños que les necesitan, a dedicarles parte de su tiempo, y de sus vacaciones, a cuidarles, a enseñarles, a acompañarles, a educarles, a jugar con ellos a devolverles una sonrisa que les han robado.

Esos voluntarios (seres humanos fuera de serie) están a nuestro alrededor, junto a nosotros, sí compañeros de trabajo, que quizás no nos hemos dado cuenta. Porque no alardean de nada, no pregonan a los cuatro vientos lo que hacen, no juegan a héroes. Y lo son. Su labor es silenciosa y su generosidad sin limites, jóvenes, prejubilados y jubilados, hombres y mujeres de Telefonica, que en su apuesta social, tanto en ATAM como en Fundación, dan lo mejor de si mismos por los demás siendo solidarios   (trabajan no solo para otros, sino con otros) intentando un cambio en la situación de los desfavorecidos. ¡Que gran proyecto es Proniño¡. Para que esos niños puedan tener infancia

Lo que hace ruido es lo malo, lo negativo, lo deleznable. Lo otro apenas alborota, desgraciadamente. Pero ahí está. Y eso es lo prodigioso: que hay una gran Empresa y mucha gente ……….

Me vienen a la memoria las palabras estremecedoras de Ana Frank al final de su Diario célebre: “A pesar de todo, yo creo que las personas son buenas”.

La historia de Quijote y Sancho, la eterna disputa entre el idealismo y la realidad, sigue tan de plena actualidad como hace 4 siglos, cuando se escribió.

Permítasenos por esta vez este gesto perdonable de inmodestia. Estamos satisfechos y orgullosos de haber cumplido con dignidad el compromiso que nos propusimos.

A mis amigos, (antes compañeros) de las vacaciones solidarias en Guatemala 2007.

2 de Agosto, 2007

Es dificilisimo resumir en pocas palabras las experiencias vividas, los lugares visitados, las gentes conocidas.

Comenzamos nuestro viaje acurrucados en la palabra, en las ilusiones. Desde el día 5/07/2007 que salimos de Madrid todo se notaba diferente, maravilloso, a todos se nos veía en la mirada simplemente “QUEREMOS”, todos muy dispuestos, con aire de extranjeros que intentan ser inmensos, por que se comparte una historia de amor.

Guatemala, cuando llegamos y el mini-bus que nos esperaba se abre camino por la ciudad, te sorprende el deambular de los vendedores que ofrecen cualquier mercancía en los semáforos, jóvenes parados con miradas perdidas, perros hambrientos en busca de comida.

Bueno, viajamos a la ciudad de Quetzaltenengo nuestro primer contacto con una escuela Pasac : En nuestros oídos está el humano calor de los niños que no puede ser pronunciado ni recordado a secas, porque ha sido un abundante nicho de experiencias. En nuestra memoria que se asemeja a un gran sueño, están incorporadas las imágenes de aquellos chicos y chicas siempre felices, con las caras emocionadas de vernos allí, representándonos sus bailes y canciones. Haciéndonos sentir importantes a cada uno de nosotros, todos nosotros emocionadisimos, con las lágrimas a flor de piel y sabiendo y sintiendo que cada uno de nosotros iba a entregar lo mejor de si mismo, la causa merecía la pena. Para nosotros fue un viaje de contacto sin condiciones, en fin!!! un aprendizaje que caló muy hondo en nuestros matices.

Algo a tener en cuenta, las inquietudes y motivaciones de los niños, la visión de sus futuros cargados de sueños y fortaleza, cada niño con su ilusión sus alegrías e inquietudes, pensamientos muy tiernos e ingenuos que nos muestra un reflejo de la historia, de protagonistas sinceros, dispuestos a servir, a hacer un futuro.

Otra cosa que sorprende son los madres de familia (participamos con ellos, en talleres de conocimientos, higiene bucodental, cuerpo humano, forma de vida España/Europa, limpieza en casa y comunidad, derechos de los niños, educación, preparación de los alimentos, redacción de cuentos, pintura, juegos, etc.) todas indígenas sorprenden su amabilidad, su gentileza, rebosan optimismo y buen humor.

Algo negativo, que nos desilusiono muchísimo la desmotivación total de los padres y maestros ya que por necesidades económicos claro!!! permiten a los niños(los becados es obligada la asistencia a la escuela) no ir al colegio y los niños se ven obligados a levantarse al alba para ir a trabajar, a recoger latas a basureros, recoger leña al monte para poderlas vender por una pocas monedas que les permita a sus familias sobrevivir. Otra escuela Chuivoc otra aldeita populosa y mas mísera si cabe, que la aldeita de Pasac, aquello es mas caótico, no llega la señora que tiene que abrir la escuela y para un montón de niños nos dejan abiertas solamente dos aulas, pero una vez mas la ilusión por el buen hacer de los voluntarios, damos los talleres, al aire libre en el patio!!!!!!!! (talleres de cuentos, de escritura, de ocio, de ingles básico, de matemáticas básicas, manualidades, pinturas, títeres, trabajo en equipo, limpieza comunidad etc.)., todos super felices y contentos. Son pequeñas cosas que quedarán en nuestra memoria para siempre, cosas bonitas que a uno le pasan en la vida.

En esta comunidad, una vez mas hay que mencionar la gentilezas de sus gentes (las madres de familia) que nos reciben con sus comidas, bailes típicos, juegos, etc….

Otra cosa que nos sorprende es ver lo adictos que son los niños a las “chucherías”.

No podemos dejar de destacar a DON EMILIO de la Asociación Amigos del País el técnico de campo de la ONG ejecutora Proniño en Guatemala. Un hombre muy entregado a su trabajo, con mucha ilusión que transmite al resto de la gente que esta a su alrededor, padres, niños de las comunidades. Es una gran persona con un corazón y una mente maravillosa, se nota que se lo “curra” y mucho; gracias a las ganas, alegría, ilusión y buen hacer, que el le pone todo funciona tan bien. Quedamos encantado con el. Impagable su dedicación, le llevaremos en nuestro corazón y en nuestras vidas ya para siempre.

Un país sumamente pobre, siendo un país muy rico en recursos naturales. Es un país con mucha tierra y agua para producir alimentos. Es un país con mucho potencial natural y atractivos turísticos( montaña, playas, volcanes, ciudades coloniales, selva, ruinas…).

Por ultimo, la labor que hace la Fundación con la campaña “Proniño” el dinero que recaudan hemos visto como mejoran las condiciones de vida de los niños de este país, como se benefician de becas las familias mas necesitadas. Estás becas permiten a sus hijos no solo ir al colegio en lugar de verse obligados a trabajar, sino que además les permite tener canchas de baloncesto, material escolar, etc.

Los voluntarios que hemos estado allí, no solo hemos realizado talleres educativos y de ocio con los niños, maestros y madres de familia , pero sobre todo hemos podido constatar por nosotros mismos, que merece la pena entregar una parte de nuestro tiempo y una ínfima parte de nuestro sueldo a esta causa, porque efectivamente eso ha permitido que muchos niños dejen de levantarse al alba para ir a trabajar, por unas pocas monedas que les permita a sus familias sobrevivir.Una experiencia única compartida entre Guatemaltecos y voluntarios, muy rica y plena, que motivo acercamientos de realidades muy distintas, y el deseo de una transformación mundial para emprender un nuevo mundo, una reacción mundial natural de solidaridad, promover un entusiasmo una gran unidad para permitirnos ser un solo cuerpo.

Por ultimo, otra cosa que te llama la atención es que es un país de beatos. La religión esta muy arraigada en el corazón popular. La promesa del cielo, de una vida feliz en el más allá, es quizás la única ilusión que les queda a muchos de ellos.

Cuando uno deja Guatemala desea que sus gentes no cambien, pero que algún día tengan un nuevo amanecer.