Conocemos los hogares de nuestros chicos
Desde que llegamos a Cusco habíamos comentado con Elva la posibilidad de visitar los hogares de algunas familias del asentamiento donde se encuentran los dos colegios. Finalmente, eso tuvo lugar el viernes. Quedamos con Elva en Puririsun, y desde allí fuimos en las movilidades, primero a visitar a familias cuyos niños están en el colegio Manco Ccapac. El primer hogar que visitamos es el de la señora Pascuala. Ella se dedica a tejer con lana de alpaca, oveja y vicuña. Vendiendo las prendas que teje, habitualmente obtiene ingresos para la familia, pero en estos momentos su estado de salud no le permite trabajar demasiado, asi es que la lana se le está acumulando. Elva nos hizo de intérprete, porque la señora nos entendía pero sólo hablaba en Quechua. Nos hizo una demostración de cómo hila ella con un huso en forma de peonza, e incluso alguno de nosotros se atrevió a probar. Quedó bastante claro que tejiendo no nos vamos a ganar la vida como ella.
Luego conocimos a la señora Rosita, que ha sacado adelante a sus cuatro hijos con mucho esfuerzo y trabajo. Ahora tiene a su hija mayor en la universidad, otro es policia y los dos pequeños aún están en el colegio. Esta señora tiene unas manos privilegiadas, nos mostró todas sus artesanias, y todos nos quedamos bastante asombrados de la perfección con la que trabaja.
Conocimos alguna familia más con situaciones familiares tremendas. Hemos podido constatar como Puririsun, gracias a su espléndido trabajo con los niños ha conseguido ganarse la confianza de sus familias. Cualquier problema que ocurre en una familia, se pone en conocimiento de Puririsun, quién enseguida toma cartas en el asunto.
Si las situaciones personales de estas familias son impactantes, no lo son menos las viviendas en las que residen. Todo el asentamiento está formado por infraviviendas, construidas con adobe y suelo de tierra. Viven en situación de total hacinamiento y sin agua potable. Fue una dura mañana, pero todos lo consideramos una buena experiencia, para así poder entender mucho mejor el comportamiento de nuestros chicos en los salones (clases).